| El Sol - el yo creativo
El Sol es el centro de nuestro sistema solar,
y todos los planetas se mueven en órbitas elípticas
alrededor de esta estrella fija que parece pasar cada
día delante de la Tierra de Este a Oeste. A una
distancia de aproximadamente 150 millones de kilómetros,
el Sol parece a nuestros ojos como un pequeño
disco brillante en el firmamento, pero en realidad es
enorme, ya que tiene un diámetro de 1,39 millones
de kilómetros y así es casi 700 veces
más grande que todos los planetas juntos.
Naturalmente, el Sol fue el principal cuerpo celeste
observado por el hombre y, por lo tanto, ocupa un lugar
importantísimo en todas las mitologías.
El dios griego Apolo era la personificación del
Sol y fue adorado como la fuente de la fuerza vital,
iluminación y curación.
En la astrología el emplazamiento del Sol revela
la cualidad básica de nuestra conciencia. Es
el factor central de nuestra personalidad, del mismo
modo como el Sol es el centro de nuestra galaxia. Por
esa razón, nos identificamos tanto con el signo
solar. Si nuestro Sol está en Piscis, nos consideramos
Piscis. Si está en Aries, pensamos que somos
Aries. No cabe duda que el Sol es muy importante para
el análisis astrológico, pero no debemos
olvidar que es un solo factor entre muchos.
Un Sol bien emplazado y aspectado otorga a su nativo
alegría, confianza y buena salud. Tiene una afinidad
natural con el signo Leo, el cual comparte muchos atributos
con el Sol.
Tu Sol en Virgo
Virgo, relacionado como signo con el elemento tierra,
destaca por su prudencia y sus acciones destinadas a
metas prácticas. Los signos de tierra confían
en lo que pueden apreciar con sus sentidos físicos
y aspiran a resultados concretos y útiles. Son
determinados, disciplinados y fiables, y saben cómo
funciona el mundo material.
Para la mayoría de las personas nacidas bajo
el signo de Virgo, entre las cuales te encuentras, el
trabajo o el servicio es el tema central de vuestras
vidas. Sois fieles a vuestras obligaciones y sentís
la necesidad de ser útiles. Virgo es el signo
más realista del Zodiaco, dotado de sentido crítico,
pero también a veces un poco mezquino. Está
relacionado con el planeta Mercurio, lo cual indica
que siempre busca el conocimiento que se puede poner
en la práctica sin demora.
Debido a que amas el detalle y la precisión,
sueles ser un trabajador diligente que aborrece el desorden.
Aunque si lo encuentras, te esfuerzas para poner las
cosas en su sitio y estructurar tu entorno. Pero aunque
disfrutas ayudando a los demás y eres un ser
modesto, no te dejas explotar. Eres por naturaleza cauteloso
y reservado –y no muy confiado–.
Una de tus ocupaciones (y preocupaciones) principales
es el análisis; de hecho, te puedes perder en
los detalles de tal forma que pierdas la visión
global. Entonces, olvidas que lo más importante
es ver lo esencial, y te enredas en un sinnúmero
de pormenores triviales. Naturalmente, una de las consecuencias
de esa excesiva absorción en el trabajo es ignorar
el lado placentero de la vida.
Como típico Virgo (tal vez tu caso) eres sumamente
práctico y eficiente, características
que pueden hacerte parecer frío y calculador,
carente de emociones y sentimientos. Tiendes a ser bastante
conservador y convencido de tu propia opinión,
lo cual implica que debes aprender a ser más
tolerante con los demás y aceptar que otras formas
de hacer las cosas puedan ser tan válidas como
las tuyas.
El signo Virgo se relaciona también con la salud,
y muchos de vosotros os decantáis por una profesión
relacionada con los servicios sanitarios o la medicina
alternativa.
Gracias a la afinidad de Virgo con el elemento tierra,
aprecias la riqueza material y las comodidades que conlleva.
Nunca sueles comprar cosas baratas –aunque eres
experto en encontrar verdaderas gangas–, porque
valoras sobre todo la calidad.
El reto de Virgo consiste en levantar la vista y contemplar
el «gran cuadro» de la vida para comprender
que existe algo maravilloso más allá de
lo material visible y medible –la esencia espiritual
que une la creación y da sentido a la vida –. |